12.03.2008

2008 EN EL TALLER VIDALITA (donde los chicos no tan chicos hacen arte)


Mirar, agarrar el marcador y dibujar. De eso se trata "Mano con armiño"; el armiño parece querer escabullirse. ¿De quién se escabulle? ¿A donde mira? 
El trazo certero y bello de este dibujo resume la etapa en que todos en el taller se la pasaron dibujando. Plantas, equipos de música, manchas de leopardo, carteras, zapatillas, pinturas de Leonardo, moños rosados, muñecos de peluche...
 Ahí no terminó la cosa. Empezaron a tallar jabones, las casitas que tallaron no les interesaron,  quedaron acostadas sobre el estante. Con el jabón que iba quedando hicieron una masa y la modelaron  cómo si fuera arcilla,  la  masa  jabonosa se escabullía entre las manos. 
Se armó un gran plan: hacer una enorme escultura modelada con restos de jabón. Luego la pondríamos en la calle y veriamos cómo se iría deshaciendo bajo la lluvia, la gran  escultura resultó una cabeza de monstruo rosada con agujeros en donde debería haber ojos.  Se fue por la alcantarilla y nos dejó la espuma.
Pintaron al gran monstruo en cartones grises enormes, en diferentes tonos de rosas y rodeado de plantas, se escondió entre los caballetes del taller.  Todavía lo estamos buscando..
Después surgió la idea de hacer un mural,  los tiempos no daban para empezarlo y terminarlo en la misma semana, se decidió hacerlo en el taller en papel bien grande, después llevarlo a la pared elegida y pegarlo con engrudo. Es lo que los artistas callejeros llaman una "pegatina". 
Volvió el dibujo al taller, ¡qué gran dibujo!  ¿Para qué cubrirlo con color?... flores, fuego, humo.... ese dibujo se transformó en un mural de papeles de color que pegaremos en la pared de una fábrica abandonada cercana al taller.

Que maravillosos jóvenes artistas han participado este año del taller!

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